
Señores dictadores, a ustedes nadie los invitó a esta fiesta, encontraron un chance, se tumbaron la tarjeta de invitación y se colearon.
Borrachos de paltó prestado que se metieron a codazos en la fila, le cojieron el gusto a los pasapalos caros y a los brindis con burbujas y con la jeta hinchada se montaron en la tarima, con micrófono en mano y con la poca verguenza que le queda al ébrio imprudente interrumpieron a la orquesta para declarar "esta fiesta es mia".
El Problema es que la gente que si fué invitada a la fiesta no sabe y no quiere saber como lidiar con semejante gentuza.
El Problema es que tomamos, bailamos, comimos, gozamos y nos acostumbramos a ser simplemente invitados, pero nunca anfitriones.
Y ahora nos jodimos, porque el coleao de paltó prestado se esta cojiendo a la novia a la fuerza y aparentemente no hay quien lo detenga.
1 comment:
Brillante.
Y estoy de acuerdo contigo. Hemos sido el amante ocasional de esa novia a la que nunca le propusimos un plan de vida, una hoja de ruta y entonces se cansó de tanto esperarlo a uno.
¿Qué esperabas, si el otro viene con intención y billete?
Con suerte, a lo mejor, ella se cansa de este energúmeno, pero jamás, jamás, volverá a ser tuya.
Será de un tercero que aún no está en el guión.
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